La polémica se ha desatado tras el descubrimiento de que Skype ejecuta un programa al arrancar cuya finalidad parece ser copiar detalles de la BIOS.
Vía Slashdot detallan que el fichero misterioso, de extensión .com y con apenas 46 bytes de longitus, está protegido contra lectura y su ejecución pasa desapercibida en sistemas Windows de 32 bit.
Ha sido descubierta porque provoca un error al tratar de ejecutarse en sistemas Windows de 64 bit.